El día que Maradona lloró sin consuelo en barrio Frino

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“Ese día, el más triste de mi carrera, juré que iría por la revancha. Fue la desilusión más grande de mi vida, lo que me marcó para siempre, lo que me definió. Yo sentía en mis piernas, en mi corazón y en mi mente que yo les iba a demostrar que iba a jugar muchos Mundiales. Eso mismo me decía Menotti, pero yo no entendía sus razones”, dijo Maradona.

Fue el 19 de mayo de 1978. El día más triste de su carrera. Un Diego Armando Maradona de 17 años no había terminado de comprender la decisión de aquel cuerpo técnico de la selección nacional, conducido por César Menotti, de dejarlo afuera de la lista de 22 jugadores que jugarían el mundial en junio. El técnico, que sería campeón con ese equipo, había confeccionado una lista de 40 jugadores que luego sería reducida a 25 en los entrenamientos previos al mundial. La peor noticia para Maradona sería por esos días en la quinta Natalio Salvatori, de barrio Frino, donde entrenaba la selección y lugar elegido para la concentración de aquel mundial: él junto a Víctor Bottaniz y Humberto Bravo habían quedado afuera del mundial Argentina 1978.

El llanto de un Maradona casi adolescente y figura de Argentinos Juniors fue incontenible, angustiante. Había debutado en la selección de la mano de Menotti, a los 16 años en 1977, en un amistoso frente a Hungría. El técnico había optado por su opción mas fuerte para esa posición: Alberto “Beto” Alonso. Además, contaba con Julio Ricardo Villa y Daniel Valencia como reemplazos en el mismo puesto. Alonso había sido el capitán del equipo de Menotti en la selección nacional tres años antes (1975) pero luego emigró al fútbol francés y se alejó de la selección. Durante los primeros meses de 1978 volvió al fútbol argentino en un gran nivel. Hubieron rumores de presiones de la junta militar para que el jugador integre la lista de convocados al mundial, sin embargo el 30 de abril de 1978 volvió a vestir la camiseta celeste y blanca.

“Después de un partido contra All Boys, en el que metí dos goles, me llamó Menotti para que al día siguiente fuera a entrenarme con la selección. Yo estaba en un gran nivel y, cuando te pasa eso, te adaptás a un plantel a los 10 minutos, además que ya había estado con esos jugadores”, contó Alonso hace unos años en una entrevista y agregó: “Me acuerdo que en las prácticas jugábamos para los suplentes Larrosa, Bertoni, Maradona y yo, y les ganábamos a los titulares. Me sorprendió que Diego se quedara afuera de ese Mundial, podría haber ido”. Otras versiones señalaron que el técnico Menotti sufrió presiones de la junta militar para dejar afuera a Diego Maradona por su condición social humilde.

Entrenamiento de la selección en el predio Natalio Salvatori de José C. Paz.

El rincón de barrio Frino donde Maradona lloró sin consuelo fue el de las calles Ugarteche y Copelo. Allí se ubicaba la Fundación Natalio Salvatori donde transcurrían concentraciones y entrenamientos de la selección nacional campeona de la copa del mundo de 1978. Eran dos manzanas que pertenecían a la fundación creada por el farmacéutico, empresario y exjugador de Argentinos Juniors (1934 a 1939), Natalio Salvatori. Durante su vida profesional, Salvatori fundó varias empresas como Cedama S.A., Corposa S.A., Sanatorio Lister S.A., Olavarría S.C. e I., Farmacia Salvatori, Farmacia Arcos, Droguería Belgrano, Droguería del Norte, Droguería Coiro, Ciada S.R.L. e Inmobiliaria NS, etc. Todas tenían en común una importante obra social para el personal que incluía participación en las ganancias, campo de deportes, colonia de vacaciones, vivienda y panteón social.

Entrenamiento previo al mundial 1978 en José C. Paz.
Maradona disputa una pelota con Oviedo bajo la mirada de Houseman en barrio Frino.

El año pasado, Menotti aseguró en una entrevista: “Me equivoqué en no llevar a Diego (Maradona) al mundial de 1978″. Para el, por entonces, jóven figura del futbol argentino que brillaba en Argentinos Juniors tampoco fue fácil: “Ese día, el más triste de mi carrera, juré que iría por la revancha. Fue la desilusión más grande de mi vida, lo que me marcó para siempre, lo que me definió. Yo sentía en mis piernas, en mi corazón y en mi mente que yo les iba a demostrar que iba a jugar muchos Mundiales. Eso mismo me decía Menotti, pero yo no entendía sus razones”, recordó en una entrevista Maradona.

Jerónimo Galarza

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